Violencia laboral en salud: qué revelan los reportes de seguridad

por Dic 23, 2025Gestión e Innovación

La violencia laboral contra el personal de salud es un problema crítico en entornos clínicos. Suele ocurrir en contextos de estrés, dolor, crisis conductuales y alta demanda asistencial.

Medirla solo con encuestas o entrevistas es difícil de sostener a gran escala. Un estudio reciente mostró que los reportes de eventos de seguridad del paciente pueden servir como una fuente sistemática para detectar y caracterizar estos episodios.

Una fuente de datos que ya existe

Los reportes de seguridad del paciente se recolectan de forma rutinaria en muchos sistemas sanitarios. Incluyen campos estructurados y un relato en texto libre. Ese texto suele contener detalles operativos que no aparecen en la codificación.

El estudio analizó reportes de una red asistencial con múltiples hospitales y servicios ambulatorios en Estados Unidos. La idea central fue simple: si se aplica una clasificación consistente, estos reportes pueden funcionar como vigilancia continua de violencia laboral.

¿Cómo se identificaron los episodios?

El equipo partió de reportes “marcados” como potencial violencia mediante categorías del sistema y preguntas específicas del formulario. Luego, revisó descripciones narrativas para confirmar si el evento cumplía definiciones estandarizadas de violencia laboral.

Con ese marco, la narrativa permitió caracterizar el tipo de agresión, quién estuvo expuesto y quién fue el perpetrador. El enfoque es importante porque no depende solo del rótulo elegido por quien reporta, sino del contenido clínico y contextual del incidente.

Un dato que cambia la lectura

En seis meses, el análisis identificó cientos de episodios confirmados, a partir de un universo grande de reportes. En otras palabras, la violencia no aparece como “casos aislados”, sino como un patrón detectable con datos ya disponibles.

El trabajo también mostró que la información sobre detonantes no siempre se registra con precisión. Esa ausencia limita la prevención, porque dificulta anticipar cuándo un cuadro de agitación o conflicto puede escalar.

Predominio de agresión verbal y eventos mixtos

La mayoría de los incidentes confirmados involucró agresiones de pacientes o visitantes hacia el personal. Lo más frecuente fue el abuso verbal. Muchos episodios combinaron más de una forma de violencia o intimidación.

La agresión física apareció con menor peso relativo, pero con impacto operativo y emocional alto.

También se describieron conductas que tensionan la seguridad, como hostigamiento sostenido o amenazas, que obligan a protocolos claros de escalamiento y protección del equipo.

Exposición más allá de enfermería

Enfermería fue el grupo más citado como persona expuesta, pero el estudio subraya que la violencia alcanza a múltiples roles. En la categoría de personal afectado aparecen perfiles clínicos y no clínicos.

Esto incluye personal de admisión y técnicos/tecnólogos, un punto relevante para radiología. En paralelo, se destacó la exposición de cuidadores uno a uno y del personal de seguridad, que suele intervenir cuando la situación ya se volvió difícil de controlar.

Implicancias para radiología y calidad

Para servicios de imágenes, el mensaje es operativo. La violencia puede presentarse en salas de espera, admisión, circuitos de contraste, traslados y áreas de alta rotación.

Analizar reportes internos con una tipología común permite identificar puntos críticos y diseñar acciones concretas: capacitación en desescalada, criterios de aviso temprano a seguridad, ajustes del entorno y trazabilidad del “antes” del evento. Mejorar el registro de detonantes también es una intervención de calidad.

Para llevar

Los reportes de seguridad del paciente pueden convertirse en una herramienta de vigilancia y mejora continua frente a la violencia laboral. El aporte del estudio es metodológico y práctico: ordenar lo que ya se reporta, reducir el subregistro y transformar relatos aislados en patrones accionables.

En radiología, donde la interacción con pacientes vulnerables es constante, esta estrategia puede ayudar a proteger equipos, sostener el flujo asistencial y fortalecer una cultura de seguridad real.

Este artículo se basa en el estudio publicado en JAMA Network Open.

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