Seguridad del equipamiento en resonancia magnética: riesgos del imán y cómo prevenir eventos

por Feb 4, 2026Resonancia

La resonancia magnética (RM) es una modalidad segura, pero su entorno físico puede generar eventos graves si fallan los controles. La actualización de normas internacionales y del etiquetado de dispositivos obliga a revisar protocolos.

El foco ya no es solo “qué puede pasar”, sino dónde ocurre el riesgo: imán, radiofrecuencia y gradientes.

En un artículo publicado en la Revista Chilena de Radiología, se revisan y actualizan los principales riesgos de seguridad asociados al equipamiento en resonancia magnética, con énfasis en el campo magnético, la radiofrecuencia y los gradientes, y en cómo prevenir eventos adversos.

Campo estático (B0)

El imán está “encendido” todo el tiempo, incluso sin estudiar pacientes. Los efectos biológicos más reportados se relacionan con el movimiento dentro del campo, especialmente por encima de 4T: vértigo, náuseas, fosfenos o sabor metálico.

Distintos organismos coinciden en que, hasta 8T, no se describen efectos graves, pero sí efectos sensoriales que pueden ser molestos y aumentar el riesgo operativo durante el posicionamiento.

Proyectiles y control de accesos

El riesgo de “efecto misil” no ocurre en el centro homogéneo del imán, sino donde el gradiente espacial es mayor, cerca de la boca del túnel. Es un evento prevenible con control de acceso por zonas, chequeo sistemático y cultura de “no atajos”.

Los mapas del gradiente espacial del fabricante ayudan a reconocer el área de mayor riesgo dentro de la sala. Las guías de seguridad recomiendan reforzar la separación entre zonas públicas, transición, control y sala del imán.

Implantes, periféricos y etiquetado

Entre 10% y 20% de pacientes puede portar dispositivos implantables o usar periféricos. El punto clave es distinguir ferromagnetismo (movimiento y torsión) de conductividad (inducción y calentamiento).

La ASTM estandariza etiquetas MR Safe, MR Conditional y MR Unsafe para evitar ambigüedades, y bases como MRIsafety.com apoyan la verificación rápida.

Además, la IEC actualiza criterios del campo marginal y condiciones operacionales, lo que impacta directamente en la práctica diaria con implantes condicionales.

Criogenia y riesgo de hipoxia

Un “quench” o fuga de helio puede desplazar el oxígeno del ambiente. En espacios cerrados, una atmósfera con menos de 19,5% de oxígeno se considera peligrosa para el personal no protegido.

Por eso, el sistema de descarga (tubo de extinción) y sus inspecciones periódicas son un punto de seguridad de infraestructura, no solo de mantenimiento. La respuesta operativa debe estar entrenada y ensayada, como cualquier emergencia.

Radiofrecuencia (B1) y lesiones térmicas

Las quemaduras siguen siendo el evento adverso más frecuente en RM. El calentamiento global se estima con SAR (W/kg), con límites por modo operativo definidos por IEC, pero el calentamiento focal depende de geometrías, lazos y conductores.

Por eso gana relevancia B1+rms, una métrica más ligada a la exposición real de RF de una secuencia. En la práctica: evitar bucles piel-piel, separar cables, usar almohadillas, y preferir batas (ropa con fibras metálicas puede no estar bien rotulada).

Gradientes (dB/dt), estímulos y acústica

Los gradientes variables pueden inducir corrientes en tejidos y generar estimulación nerviosa periférica, desde hormigueo hasta contracciones. El riesgo cardíaco se controla manteniendo el equipo dentro de límites normativos.

En paralelo, el ruido acústico puede alcanzar valores muy altos, por lo que la protección auditiva es obligatoria cuando el sistema supera ciertos umbrales. Existen soluciones técnicas, como bobinas de gradiente “silenciosas”, que reducen el nivel sonoro y mejoran tolerancia del examen.

Estándares que ordenan la práctica

Tres marcos aparecen como columna vertebral de la seguridad de equipamiento: IEC 60601-2-33 para límites y modos operativos del sistema de RM; ICNIRP para exposición a campos (y efectos por movimiento); y ASTM F2503 para etiquetado universal de seguridad de objetos y dispositivos en el entorno RM.

Traducido al servicio: protocolos claros, formación continua y trazabilidad de decisiones cuando se trabaja con implantes condicionales o entornos complejos.

Aplicación en el servicio

La seguridad en RM es una suma de microdecisiones repetidas: control de accesos, preparación del paciente, verificación de implantes, gestión térmica y protección auditiva.

La evidencia y las normas empujan hacia una práctica más estandarizada, con métricas más transparentes (como B1+rms) y mejor etiquetado.

El objetivo es simple: mantener el valor diagnóstico de la RM sin normalizar riesgos evitables, incluso en agendas largas y con pacientes cada vez más complejos.

Para más información puede visitar el estudio publicado en Austral J. Imaging, Revista Chilena de Radiología.

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