Galectina-1: un hallazgo argentino clave para reprogramar la inmunosupresión tumoral y la angiogénesis
Un estudio reciente publicado en Cell Reports y liderado por el científico argentino Gabriel Rabinovich ha identificado un mecanismo clave que vincula la inmunosupresión y la angiogénesis mediadas por células supresoras derivadas de mieloides (MDSCs) en el contexto tumoral.
La proteína galectina-1 (GAL1), mediante interacciones dependientes de glicanos, coordina funciones inmunorregulatorias y proangiogénicas que favorecen el crecimiento del cáncer, abriendo nuevas posibilidades terapéuticas.
Un eje glicano-inmunológico en tumores humanos
El trabajo demuestra que la expresión elevada de GAL1 se asocia con una firma aumentada de MDSCs y peor pronóstico en diversos tipos de cáncer humano.
A través de un perfil transcriptómico específico, los investigadores identificaron una correlación entre GAL1 y funciones clave de estas células inmunosupresoras en muestras tumorales humanas.
Glicosilación: la clave del reconocimiento selectivo
Las MDSCs monocíticas y polimorfonucleares de ratones portadores de tumores presentaron firmas de glicanos específicas del nicho que regulan la unión de GAL1.
Esta interacción depende de la presencia de estructuras α(2,6)-sialiladas, lo que determina la capacidad de GAL1 para activar sus funciones biológicas.
GAL1 activa vías inmunosupresoras y angiogénicas
Mediante la unión a un complejo de receptores (CD18-CD11b-CD177) y la activación de la vía de señalización STAT3, GAL1 induce simultáneamente programas que inhiben la respuesta inmune antitumoral y estimulan la angiogénesis.
Este doble efecto convierte a GAL1 en un nodo clave en la progresión tumoral.
Manipulación genética revela su impacto tumoral
La deleción mieloide de la enzima ST6Gal1, responsable de la sialilación α(2,6), amplificó los efectos de GAL1 y aceleró el crecimiento tumoral. Esta observación confirma la relevancia biológica del eje GAL1-glicano y su participación en la regulación inmune y vascular.
Bloqueo terapéutico: una estrategia prometedora
El tratamiento con anticuerpos neutralizantes contra GAL1 mitigó los efectos pro-tumorales observados tras la manipulación génica. Esta intervención sugiere que el bloqueo de GAL1 podría reprogramar las MDSCs, restaurar la inmunidad antitumoral y limitar la angiogénesis tumoral.
Galectina-1 como integrador funcional
Este trabajo identifica a GAL1 como una proteína que orquesta dos funciones patológicas clave de las MDSCs: la inmunosupresión y la promoción vascular.
Su capacidad para leer códigos glicánicos específicos y activar vías de señalización compartidas la posiciona como un integrador funcional central en la biología tumoral.
Implicancias para la inmunoterapia y la terapia antiangiogénica
El eje GAL1-glicanos representa una vía común que podría ser intervenida para mejorar la eficacia de terapias inmuno-oncológicas y antiangiogénicas.
El uso de inhibidores selectivos de GAL1 podría aumentar la respuesta a inhibidores de puntos de control y anti-VEGF en pacientes refractarios.
Una diana transversal en distintos tipos de cáncer
Dado que la sobreexpresión de GAL1 es común en múltiples tumores humanos, su bloqueo podría tener aplicación transversal.
Esto permitiría desarrollar estrategias terapéuticas que no dependan del tipo histológico, sino de la presencia de una firma funcional de MDSCs patológicas.
Glicosilación aberrante: nuevo foco en oncología
Este estudio refuerza el rol central de la glicosilación en la biología tumoral. Más allá del ámbito inmunológico, el reconocimiento de glicanos por lectinas como GAL1 puede definir funciones celulares clave, incluyendo migración, comunicación intercelular y resistencia terapéutica.
Futuras estrategias combinadas
El bloqueo del eje GAL1-glicano podría combinarse con estrategias que apunten a otras vías de activación de MDSCs (como FATP2 o KDM6B), con el objetivo de reprogramar el microambiente tumoral de forma integral y potenciar la eficacia terapéutica.
Un aporte argentino a la inmuno-oncología global
Los hallazgos liderados por el Dr. Gabriel Rabinovich, desde su laboratorio en el Instituto de Biología y Medicina Experimental (IBYME-CONICET) de Argentina, consolidan a la galectina-1 como un blanco terapéutico atractivo. Su rol como modulador dual de la inmunidad y la angiogénesis la convierte en un eje estratégico para rediseñar tratamientos contra el cáncer y superar mecanismos de resistencia.
Este avance representa un ejemplo del impacto de la ciencia biomédica desarrollada en Argentina en el escenario internacional.
Puede leer la publicación completa en Cell Reports.
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