ESC 2026: nuevas guías de insuficiencia cardíaca, ERC y rehabilitación cardíaca

por Sep 23, 2026IA & Diagnostico0 Comentarios

Banner del ESC Congress 2026, fuente original del congreso, todos los derechos a su creador

El Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC), celebrado en Múnich entre el 28 y el 31 de agosto de 2026, fue uno de los más densos en producción normativa de los últimos años.

Se presentaron tres nuevas guías clínicas —insuficiencia cardíaca, enfermedad cardiovascular y renal crónica, y rehabilitación cardíaca—, una quinta definición universal del infarto de miocardio, y los resultados de varios ensayos que obligan a revisar recomendaciones actualmente vigentes.

Insuficiencia cardíaca: desaparece la fracción de eyección levemente reducida

La nueva guía ESC de insuficiencia cardíaca elimina el fenotipo de fracción de eyección levemente reducida (FEVI 41–49 %). A partir de ahora solo se reconocen dos categorías: FEVI reducida (menor del 50 %) y FEVI preservada (igual o mayor del 50 %).

Los pacientes que antes quedaban en tierra de nadie pasan a recibir cuatro recomendaciones de clase I: betabloqueante, inhibidor del sistema renina-angiotensina o sacubitril/valsartán, antagonista de los receptores de mineralocorticoides, e inhibidor SGLT2.

La guía introduce también el término “tratamiento fundamental” para los fármacos que deben titularse, mantenerse de por vida e incluso conservarse en pacientes que mejoran su FEVI.

Enfermedad cardiovascular y renal crónica: primera guía dedicada

La primera guía de la ESC consagrada íntegramente a la enfermedad cardiovascular y la enfermedad renal crónica (ERC), elaborada con la European Renal Association, contiene 165 recomendaciones.

Recomienda cribar la ERC en todos los pacientes cardiovasculares en el momento del diagnóstico mediante filtrado glomerular estimado (eGFR) y cociente albúmina/creatinina en orina.

En el apartado de medios de contraste yodado, la guía establece que no deben retrasarse los procedimientos diagnósticos ni intervencionistas por el hecho de que el paciente tenga ERC.

El análisis de 37 ensayos aleatorizados (12.166 pacientes) muestra que la proporción de daño renal agudo atribuible al contraste se acerca a cero con eGFR superior a 45 mL/min/1,73 m², y que la hemodiálisis profiláctica previa al contraste está contraindicada (clase III).

En cuanto al tratamiento médico, la guía formaliza umbrales de eGFR concretos para los cuatro grupos farmacológicos con mayor impacto sobre la progresión renal y cardiovascular: inhibidores del sistema renina-angiotensina, SGLT2i, finerenona y semaglutida subcutánea.

Esta última obtiene indicación de clase I, nivel A, para pacientes con diabetes tipo 2 y ERC con rangos de eGFR y albuminuria definidos.

La guía ESC 2026 de ERC establece que la hemodiálisis profiláctica antes de la administración de contraste está contraindicada. El retraso del procedimiento genera más daño que el contraste en la mayoría de los pacientes con ERC moderada.

Rehabilitación cardíaca: primera guía propia

La guía de rehabilitación cardíaca, también inédita como documento independiente, contiene 131 recomendaciones.

Fija plazos que pasan de ser orientativos a obligatorios: inicio antes del día 14 tras un síndrome coronario agudo (y no más tarde del día 30), y antes del día 28 tras cirugía coronaria.

Establece una clase III explícita que prohíbe negar la rehabilitación por fragilidad o comorbilidad.

Quinta definición universal del infarto de miocardio

El documento de consenso internacional sustituye los cinco tipos clásicos por tres situaciones clínicas: infarto primario, secundario y relacionado con un procedimiento.

El infarto secundario ya no puede diagnosticarse solo con troponina elevada y síntomas; requiere criterios objetivos de imagen, como nueva alteración de la motilidad segmentaria o enfermedad coronaria obstructiva sin patología coronaria aguda.

En una cohorte de validación, exigir imagen separó grupos con tasas de eventos a 4,4 años del 55 % y del 16 %, y reveló enfermedad coronaria o disfunción ventricular desconocidas en el 60 % de los casos.

La quinta definición universal del infarto eleva el papel de la imagen: el infarto secundario ya no puede clasificarse solo con troponina y síntomas. Se requieren criterios objetivos de imagen.

Ensayos que cambian la práctica

Entre los estudios presentados, el ensayo AIR-STEMI (1.823 pacientes) mostró que la revascularización completa guiada por angiografía funcional en el infarto con elevación del ST multivaso redujo el objetivo primario del 13,7 % al 8,9 % (NNT: 21), con la mitad de vasos no culpables finalmente intervenidos respecto al grupo guiado por severidad angiográfica.

El resultado contradice la recomendación de clase I del nivel de evidencia B de la guía ESC 2023.


Este artículo se basa en las guías y documentos de consenso presentados en el Congreso ESC 2026, y en el resumen publicado por Medscape Español. Guía principal de referencia: Damman K et al. 2026 ESC Guidelines for the management of cardiovascular disease and chronic kidney disease. Eur Heart J. 2026 Aug 28. PMID: 42661426.

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