En cáncer de mama, la biopsia continúa siendo el método confirmatorio para diferenciar lesiones malignas de benignas. En la práctica, una gran proporción de biopsias resulta benigna, con impacto en ansiedad, tiempos y costos asistenciales.
En este contexto, crecen las tecnologías complementarias que buscan mejorar la estratificación de riesgo antes de indicar un procedimiento invasivo. Un ensayo clínico reciente evaluó una técnica híbrida que combina ultrasonido con tomografía óptica difusa.
Biopsias benignas como problema de sistema
El estudio parte de un escenario conocido: más del 75% de las biopsias mamarias recomendadas por imágenes pueden ser benignas, pese a cumplir umbrales de sospecha clínica-radiológica.
En Estados Unidos se realizan más de un millón de biopsias de mama por año, por lo que una reducción relativa modesta puede traducirse en un volumen considerable de procedimientos evitados. La necesidad clínica es refinar el triage de lesiones de bajo riesgo sin aumentar falsos negativos.
Tomografía óptica difusa guiada por ultrasonido
La tomografía óptica difusa (DOT) utiliza luz cercana al infrarrojo para generar mapas funcionales del tejido. La dispersión de la luz limita la resolución espacial, pero la localización por ultrasonido mejora la precisión anatómica del análisis óptico.
En esta estrategia, el ultrasonido aporta la referencia estructural y la DOT suma biomarcadores vinculados a vascularidad y metabolismo tumoral. El objetivo operativo es apoyar la decisión de biopsia como complemento de la evaluación estándar.
Diseño del ensayo doble ciego
El trabajo incluyó 226 pacientes con lesiones visibles por ultrasonido y sospecha de malignidad. Se realizó DOT guiada por ultrasonido antes de la biopsia guiada por ultrasonido indicada por estándar de cuidado.
La evaluación fue doble ciego: los radiólogos emitieron primero su valoración clínica habitual y luego revisaron mapas de biomarcadores para reconsiderar la conducta, con posibilidad de “subir” o “bajar” el nivel de sospecha asociado a la indicación de biopsia.
Biomarcadores ópticos usados para reclasificación
La técnica entregó dos parámetros principales: mapas de concentración total de hemoglobina (HbT) y saturación de oxígeno sanguíneo (%sO₂).
La HbT tiende a elevarse en lesiones malignas por mayor angiogénesis y volumen vascular. La %sO₂ puede disminuir en tumores por cambios metabólicos e hipoxia relativa.
En el reporte, las lesiones malignas mostraron HbT mayor y %sO₂ menor que las benignas, con gradiente adicional por grado tumoral.
Resultados cuantitativos y seguridad diagnóstica
En la cohorte se registraron 70 carcinomas invasores, siete carcinomas ductales in situ, nueve lesiones de alto riesgo y 140 lesiones benignas.
La integración de HbT y %sO₂ con la clasificación radiológica redujo las biopsias benignas innecesarias en 24,54%. El estudio informó una tasa de falsos negativos inferior al 2%, alineada con umbrales clínicos usados para decisiones de biopsia en práctica radiológica.
Impacto en flujo de trabajo y experiencia de la paciente
El beneficio potencial combina tres dimensiones: menos procedimientos invasivos, menor carga emocional y mejor uso de recursos.
La lógica es la del triage: mantener la indicación de biopsia en lesiones con biomarcadores de mayor sospecha y reconsiderar aquellas con perfil funcional de bajo riesgo.
La implementación clínica requeriría protocolos de adquisición, criterios de reclasificación reproducibles y auditoría de resultados para evitar demoras diagnósticas en escenarios de malignidad sutil.
Desarrollo tecnológico y ruta de adopción
El equipo, liderado por Quing Zhu en Washington University in St. Louis junto con Debbie Bennett desde Mallinckrodt Institute of Radiology, plantea como próximos pasos la reducción de costos del sistema, la optimización de herramientas de IA para procesamiento y reconstrucción, y la comercialización para uso a pie de cama.
Mensaje práctico para radiología mamaria
La combinación de ultrasonido con tomografía óptica difusa propone un modelo de imagen “estructural + funcional” para ajustar la indicación de biopsia.
Los datos del ensayo sugieren una reducción cercana al 25% de biopsias benignas sin comprometer parámetros de seguridad reportados por el estudio.
En términos de implementación, el valor clínico dependerá de reproducibilidad, capacitación, integración al flujo de trabajo y validación en diferentes poblaciones y escenarios de riesgo.
Para más detalles puede visitar el estudio publicado en Breast Cancer Research.
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