Una terapia triple contra KRAS logra regresión duradera del cáncer de páncreas

por Ene 30, 2026Gestión e Innovación

Un tumor letal, con margen mínimo para “esperar y ver”

El adenocarcinoma ductal de páncreas (PDAC) sigue siendo uno de los diagnósticos oncológicos más desafiantes: suele detectarse tarde, progresa rápido y ofrece pocas ventanas terapéuticas reales.

En España, la carga no es menor: se diagnostican más de 10.300 casos al año, según estimaciones recientes.

KRAS: el gran blanco… y el gran problema

En la biología del PDAC hay un dato que se repite como un “titular” científico: KRAS está mutado en la enorme mayoría de los casos.

El punto crítico es que, incluso cuando se logra bloquear esa ruta con fármacos dirigidos, el tumor puede adaptarse en meses y desarrollar resistencia, debilitando el impacto clínico.

Esa tensión —avance terapéutico vs. escape tumoral— es exactamente el corazón del nuevo trabajo del CNIO, Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas .

La idea central: no bloquear una puerta, sino tres

El equipo liderado por Mariano Barbacid propone una lógica sencilla y potente: si el cáncer “se escapa” cuando se bloquea un solo punto de la señalización, la estrategia debería anclar la vía en varios nodos a la vez.

En la analogía del propio CNIO, es más difícil que una viga ceda si está fijada en tres puntos y no en uno solo. En modelos animales, al intervenir genéticamente tres componentes vinculados a la señalización de KRAS, los tumores desaparecieron de forma permanente.

La combinación: daraxonrasib + afatinib + SD36

Trasladar esa lógica al terreno farmacológico implica encontrar tres “bloqueos” equivalentes. En el estudio, la terapia triple combinó:

  • daraxonrasib, un inhibidor de KRAS disponible para investigación;
  • afatinib, un fármaco ya aprobado para determinados adenocarcinomas de pulmón;
  • SD36, un degradador de proteínas.

Daraxonrasib, en particular, es un compuesto en desarrollo clínico y forma parte del ecosistema actual de terapias que buscan atacar KRAS y sus variantes.

Lo que observaron en ratones: regresión robusta y sin “rebote”

El hallazgo más llamativo no es solo la regresión tumoral, sino la ausencia de resistencia detectable durante el seguimiento experimental.

La combinación se probó en tres modelos de PDAC en ratón y el equipo reporta regresiones significativas y duraderas, sin toxicidades relevantes en esos modelos. Dicho de otro modo: el trabajo sugiere que, al cerrar rutas de escape en paralelo, el tumor pierde margen para reinventarse.

Por qué esto todavía no es un tratamiento para pacientes

El propio Barbacid lo enfatiza con claridad: no están en condiciones de iniciar ensayos clínicos con esta triple terapia.

El reto ahora es optimizarla para un escenario real, donde tolerabilidad, interacciones, dosis y selección de pacientes pueden cambiar por completo el desempeño observado en modelos preclínicos.

Qué debería mirar la comunidad clínica (y la imagenología)

Si estas estrategias avanzan, la práctica clínica necesitará medir algo más que “respuesta sí/no”. En PDAC, la evaluación por imagen ya enfrenta desafíos (respuesta heterogénea, fibrosis, cambios sutiles).

Terapias combinadas que buscan evitar resistencia probablemente exijan seguimiento más fino de dinámica tumoral, ventanas de respuesta y signos de progresión temprana.

Este tipo de investigación, aunque aún preclínica, apunta a una oncología de precisión donde biología y monitorización clínica deberán ir cada vez más sincronizadas.

Para más detalles, puede consultar la nota del CNIO , Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, y la referencia del artículo publicado en PNAS.

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