¿Cómo reacciona el cerebro de un hincha: qué revela la fMRI sobre victorias y derrotas en el fútbol?
La neuroimagen funcional ofrece una ventana singular para entender cómo las rivalidades deportivas movilizan emociones intensas y mecanismos de identidad social. Un estudio reciente publicado en Radiology analizó, mediante resonancia magnética funcional (fMRI), cómo el cerebro de los hinchas responde ante goles a favor y en contra frente a equipos rivales.
Los hallazgos revelan patrones de activación vinculados al placer, la motivación y la regulación emocional, aportando evidencia sobre la profunda influencia que el deporte ejerce en el procesamiento afectivo.
Activación cerebral ante una victoria significativa
El equipo evaluó a 60 hombres jóvenes aficionados al fútbol, quienes observaron 63 secuencias de goles en distintos contextos: su equipo anotando contra un rival, el rival anotando contra su equipo y situaciones equivalentes con equipos neutrales.
El análisis voxel-wise mostró que una victoria significativa —goles contra el archirrival— activó el estriado ventral, caudado y núcleo lentiforme, regiones centrales en circuitos dopaminérgicos de recompensa, motivación y aprendizaje por refuerzo.
También se activaron áreas como la corteza prefrontal medial y la corteza cingulada anterior, asociadas a regulación emocional y refuerzo de la identidad social.
Estos hallazgos sugieren que el apoyo a un equipo moviliza mecanismos similares a los observados en vínculos afectivos y pertenencia grupal.
¿Qué ocurre en el cerebro ante una derrota dolorosa?
Cuando un gol en contra provenía del archirrival, la respuesta fue distinta. Los investigadores registraron activación en la corteza prefrontal dorsolateral, el surco temporal superior, la corteza orbitofrontal y la unión frontal inferior.
Estas áreas participan en cognición social, atribución de intenciones y regulación consciente de las emociones.
Además, la derrota significativa se asoció con desactivación de la red de saliencia, especialmente del dorsal anterior cingulado (dACC). Esta red coordina el cambio de atención, la detección de estímulos relevantes y la respuesta autonómica.
Su inhibición podría reflejar un mecanismo de afrontamiento frente al malestar emocional: el cerebro reduce la saliencia de un estímulo adverso para mitigar el impacto afectivo.
Rivalidad, pertenencia e identidad colectiva
El estudio refuerza la idea de que el fútbol —y los deportes con fuerte arraigo social— puede funcionar como un modelo para investigar procesos de identidad grupal, competición y regulación emocional.
Las activaciones observadas durante las victorias aparecen alineadas con refuerzo grupal y recompensa. En cambio, las derrotas movilizan redes vinculadas al procesamiento social negativo y estrategias cognitivas para modular el conflicto emocional.
Metodología y análisis
Los participantes fueron clasificados según el Football Supporters Fanaticism Scale, permitiendo diferenciar espectadores, aficionados y fanáticos. La fMRI se realizó mientras observaban los videos, y las comparaciones se ejecutaron mediante un modelo lineal general con corrección a nivel de clúster.
La combinación de imágenes BOLD y análisis whole-brain permitió identificar diferencias claras entre victorias y derrotas, incluso controlando escenarios sin rivalidad.
Lo que revelan estos patrones
Los resultados aportan evidencia sólida sobre cómo la experiencia deportiva activa circuitos cerebrales vinculados a recompensa, empatía, motivación y regulación emocional. El fútbol aparece como un potente modulador afectivo, especialmente en contextos de rivalidad.
Para la neuroimagen, este tipo de investigaciones abre la puerta a estudiar fenómenos sociales complejos —como identidad, cohesión grupal y afrontamiento emocional— desde una perspectiva cuantificable y reproducible.
PAra más detalles puede visitar Radiology.
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