Resonancia magnética: qué es y cómo funciona
La resonancia magnética es el estudio de imagen médica más complejo que existe en la práctica clínica habitual y, al mismo tiempo, el que más preguntas genera en los pacientes antes de entrar a la sala.
A diferencia de la TC, la resonancia magnética no utiliza radiación ionizante, y esa es una de las razones por las que se prefiere en determinados escenarios clínicos. Para comparar la dosis de los estudios que sí la usan, está ¿Cuánta radiación recibes en una TC?.
¿Qué hace ese ruido? ¿Por qué hay que quedarse tan quieto? ¿Es peligroso para quien tiene metales en el cuerpo?
Esta guía responde esas preguntas desde el principio físico hasta la sala de examen.
Cómo funciona: el principio físico paso a paso
El cuerpo humano está compuesto en su mayor parte por agua, y el agua contiene hidrógeno. Los núcleos de hidrógeno se comportan como pequeños imanes: tienen un eje de rotación propio —llamado spin— que normalmente apunta en direcciones aleatorias.
El resonador magnético aprovecha exactamente esa propiedad.
Paso 1 — Alineación. Cuando el paciente entra al túnel del resonador, el campo magnético potente del equipo alinea los núcleos de hidrógeno del cuerpo en paralelo al campo, como agujas de brújula orientándose hacia el norte.
Paso 2 — Pulso de radiofrecuencia. El equipo emite un pulso de ondas de radiofrecuencia calibrado exactamente a la frecuencia de resonancia del hidrógeno (llamada frecuencia de Larmor). Ese pulso desvía los núcleos de su posición de equilibrio.
Paso 3 — Relajación y señal. Cuando el pulso cesa, los núcleos vuelven a su posición de equilibrio y liberan energía en forma de señal de radiofrecuencia. Esa señal es captada por las bobinas receptoras del equipo.
Paso 4 — Reconstrucción de imagen. El software del resonador convierte las señales recibidas en imágenes mediante transformadas de Fourier. Distintos tejidos liberan la señal a velocidades diferentes —los parámetros T1 y T2—, lo que genera el contraste que permite distinguir grasa, músculo, líquido, cartílago y patología.
Partes del resonador magnético
Un resonador de uso clínico está formado por cuatro componentes principales:
Imán principal. Es el componente más voluminoso y el que define la intensidad del campo. En los equipos de alto campo (1,5T y 3T), el imán es superconductor: una bobina de cable metálico enfriada a −269 °C mediante helio líquido, lo que le permite generar un campo magnético permanente sin consumo de energía eléctrica continua.
El campo nunca se apaga durante la vida útil del equipo.
Bobinas de gradiente. Son tres pares de bobinas (X, Y, Z) que crean variaciones locales del campo magnético y permiten codificar espacialmente la señal: gracias a ellas el equipo sabe de qué posición exacta del cuerpo proviene cada señal recibida.
Son también responsables del ruido característico del resonador —el golpeteo rítmico durante la adquisición— producido por las fuerzas de Lorentz sobre las bobinas cuando se activan.
Bobinas de radiofrecuencia. Hay bobinas emisoras (que generan el pulso) y receptoras (que captan la señal). Las bobinas de superficie —como las de hombro, rodilla o columna— se colocan directamente sobre la zona a estudiar para maximizar la relación señal-ruido local.
Sistema de procesamiento. El ordenador del equipo recibe las señales en bruto, aplica los algoritmos de reconstrucción y genera las imágenes en los planos y secuencias indicados por el protocolo.
Intensidad de campo: 0,5T, 1,5T, 3T y 7T
La intensidad del campo magnético se mide en Tesla (T) y determina en gran medida la resolución, la velocidad y las aplicaciones del equipo.
| Campo | Uso típico | Ventaja principal | Limitación |
|---|---|---|---|
| 0,5T | RM abierta, pacientes claustrofóbicos, obesos | Diseño abierto, mayor accesibilidad | Menor resolución, tiempos más largos |
| 1,5T | Estándar clínico universal | Equilibrio resolución/velocidad/costo | Referencia habitual |
| 3T | Neurología, MSK, cardiaca | Mayor resolución espacial y espectral | Mayor susceptibilidad a artefactos, más caro |
| 7T | Investigación, neurología de alta precisión | Detalle anatómico excepcional | Artefactos, aprobación limitada, alto costo |
El 1,5T sigue siendo el estándar para la mayoría de las indicaciones clínicas. El 3T aporta ventajas claras en estudios de cerebro (esclerosis múltiple, lesiones pequeñas), cartílago articular, mama y corazón. El 7T está aprobado para uso clínico en algunos países pero su uso es predominantemente académico.
Para qué sirve: estudios por región
La resonancia magnética es el estudio de elección cuando se necesita alto contraste entre tejidos blandos sin exposición a radiación ionizante. Sus principales aplicaciones por región son:
Cerebro y médula espinal. Esclerosis múltiple, accidente cerebrovascular, tumores, malformaciones vasculares, epilepsia, demencia. La RM es insustituible en neurología.
Columna vertebral. Hernia de disco, estenosis de canal, compresión medular, metástasis óseas. Permite ver simultáneamente hueso, disco, ligamentos y raíces nerviosas.
Articulaciones. Rodilla, hombro, cadera, tobillo. Cartílago, meniscos, ligamentos y tendones tienen una resolución muy superior en RM que en TC o ecografía.
Abdomen y pelvis. Hígado (caracterización de nódulos), páncreas, riñones, próstata, útero y ovarios. La RM de próstata con protocolo multiparamétrico (mpMRI) es actualmente el estándar para la detección y estadificación del cáncer de próstata.
Corazón. La RM cardíaca permite evaluar función ventricular, viabilidad miocárdica, miocarditis y cardiopatías congénitas con una precisión que ninguna otra modalidad iguala.
Mama. Indicada en screening de alto riesgo, evaluación de extensión tumoral y seguimiento post-tratamiento.
Contraindicaciones y seguridad
El campo magnético de un resonador actúa de forma permanente sobre todo lo que entra en la sala. La seguridad en RM no depende solo del equipo: depende de la información que proporciona el paciente antes del estudio.
Contraindicaciones absolutas (el estudio no puede realizarse):
- Marcapasos cardíacos no compatibles con RM
- Desfibriladores implantables no compatibles
- Clips de aneurisma intracraneal ferromagnéticos
- Cuerpos extraños metálicos en los ojos (especialmente en trabajadores de metal)
- Implantes cocleares de ciertos modelos
Contraindicaciones relativas (requieren evaluación caso a caso):
- Marcapasos y DAI con etiqueta “MR conditional”: pueden realizarse en equipos de 1,5T con protocolo específico
- Embarazo en el primer trimestre: no se ha demostrado daño, pero se evita salvo necesidad clínica urgente
- Claustrofobia severa: puede requerir sedación o uso de equipo abierto
- Tatuajes con pigmentos metálicos: riesgo de calentamiento local, generalmente menor
- Stents, válvulas cardíacas, prótesis articulares: la mayoría son seguros; consultar ficha técnica del implante
Antes del estudio, el paciente debe informar de cualquier metal en el cuerpo —incluyendo perforaciones, DIU, clips quirúrgicos y esquirlas— y entregar toda la información sobre implantes disponible. El personal de la sala evalúa la compatibilidad antes de autorizar el ingreso al área del resonador.
Qué esperar durante el estudio
La duración varía según la región y el protocolo: desde 20 minutos para una RM de rodilla hasta 60-90 minutos para una RM cardíaca o de próstata multiparamétrica.
El ruido es intenso y rítmico —entre 82 y 118 dB según la secuencia— por lo que se suele proporcionar auriculares o tapones.
Algunos estudios requieren contraste con gadolinio, administrado por vía intravenosa. El gadolinio tiene un perfil de seguridad muy alto en pacientes con función renal normal; en insuficiencia renal grave está contraindicado por riesgo de fibrosis sistémica nefrogénica.
Mantenerse quieto durante las secuencias es fundamental: el movimiento genera artefactos que pueden inutilizar las imágenes. En estudios abdominales se piden apneas breves. En estudios cardíacos, el equipo sincroniza la adquisición con el electrocardiograma.
Referencias
- Westbrook C, Talbot J. MRI in Practice. 5th ed. Wiley-Blackwell; 2018. ISBN: 9781119391968
- Bushberg JT, Seibert JA, Leidholdt EM, Boone JM. The Essential Physics of Medical Imaging. 3rd ed. Lippincott Williams & Wilkins; 2012. ISBN: 9780781780575
- Kanal E, Barkovich AJ, Bell C, et al. ACR guidance document on MR safe practices: 2013. J Magn Reson Imaging. 2013;37(3):501–530. DOI: 10.1002/jmri.24011
- American College of Radiology. ACR Manual on MR Safety. 2023. Disponible en: https://www.acr.org/Clinical-Resources/Radiology-Safety/MR-Safety
- Weinreb JC, Barentsz JO, Choyke PL, et al. PI-RADS Prostate Imaging – Reporting and Data System: 2015, Version 2. Eur Urol. 2016;69(1):16–40. DOI: 10.1016/j.eururo.2015.08.052
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