Un problema creciente en la radiología pediátrica
La radiología pediátrica continúa enfrentando una escasez significativa de especialistas, según un estudio publicado recientemente en el Journal of the American College of Radiology. Este déficit se debe a una combinación de factores, como la disminución del interés de los residentes en esta subespecialidad, el aumento de la carga asistencial y la creciente competencia en el mercado laboral.
El estudio, liderado por la Dra. Shannon G. Farmakis, jefa de imagen pediátrica en Mercy Children’s Hospital en St. Louis, se basó en una encuesta aplicada a casi 2.000 profesionales de la radiología, incluyendo tomadores de decisiones, radólogos en ejercicio, socios de clínicas de imagen y profesionales jubilados.
Falta de interés en la subespecialidad y aumento de la demanda
Uno de los principales problemas identificados es la disminución del interés de los residentes en los programas de formación en radiología pediátrica. Aunque tradicionalmente esta subespecialidad representaba entre el 3% y 4% de la profesión, en la actualidad el 11% de los tomadores de decisiones la consideran una de las tres principales áreas de necesidad de contratación, lo que triplica su presencia en el mercado laboral.
Además, el 66% de los tomadores de decisiones en hospitales pediátricos consideran la radiología infantil una de sus tres principales necesidades de contratación. A esto se suma que un 10% de los radólogos pediátricos tienen previsto jubilarse para finales de 2024, porcentaje superior al promedio general del 8% para todas las subespecialidades radiológicas.
Percepción de escasez y carga laboral
Los resultados de la encuesta reflejan una preocupación generalizada por la falta de personal.
El 74% de los radólogos encuestados considera que su centro está subdotado en radiología pediátrica, mientras que el 64% de los tomadores de decisiones opinan lo mismo. En contraste, solo el 21% de los radólogos y el 32% de los tomadores de decisiones indicaron que sus centros estaban plenamente dotados de personal.
Ante la pregunta de cuántos radólogos adicionales serían necesarios para cubrir la demanda, la respuesta más común fue “cinco más”.
No obstante, los autores del estudio advirtieron que existe una diferencia de percepción entre los directivos y los radólogos en ejercicio, lo que podría estar contribuyendo a la persistencia del problema.
Expansión del trabajo remoto y sus implicaciones
Uno de los cambios más significativos en la radiología pediátrica en los últimos años ha sido el aumento del trabajo remoto. Según la encuesta, el 96% de los radólogos pediátricos trabajan a distancia durante el día y el 90% durante la noche. Esta tendencia ha crecido desde 2021, cuando solo el 81% reportaba tener acceso al teletrabajo.
El aumento del teletrabajo es visto como una estrategia para retener talento y hacer la subespecialidad más atractiva para nuevos contratados.
Sin embargo, también ha generado una carga desproporcionada para los radólogos que trabajan en hospitales, ya que deben cubrir los procedimientos fluoroscópicos en persona.
Esto ha llevado a un incremento en los desplazamientos y a una posible reducción de la productividad, factores que pueden contribuir al agotamiento profesional y a un mayor interés por empleos 100% remotos.
Uso de proveedores no médicos en radiología pediátrica
Otra estrategia para mitigar la escasez de radólogos ha sido el uso de proveedores no médicos, como enfermeros practicantes (NPs), asistentes médicos (PAs) y asistentes de radiología (RAs). Actualmente, el 54% de los centros emplea NPs y PAs en radiología pediátrica, mientras que el 23% emplea RAs.
Sin embargo, el estudio señala una disminución en la utilización de estos profesionales en comparación con 2021, cuando el 91% de los encuestados reportaba su uso. Las razones detrás de esta reducción no están claras, pero podrían estar relacionadas con regulaciones, disponibilidad de personal o cambios en la percepción de su eficacia dentro del equipo radiológico.
Equilibrio entre trabajo y vida personal
El estudio también reflejó preocupaciones sobre el equilibrio entre la vida laboral y personal en radiología pediátrica.
El 47% de los radólogos indicó que su vida se inclina más hacia el trabajo, mientras que solo el 11% considera que su vida personal prevalece sobre su trabajo. Esta desproporción podría estar contribuyendo a la falta de interés de los residentes en la especialidad.
Baja adopción de inteligencia artificial en pediatría
Otro hallazgo relevante del estudio es la baja adopción de inteligencia artificial en la radiología pediátrica. Solo el 5% de los encuestados informó el uso de IA para la autorización previa de estudios y el 8% para la programación de pacientes.
Los autores del estudio explican que la escasa implementación de IA en pediatría se debe a la falta de aprobaciones regulatorias por parte de la FDA para productos específicos en esta subespecialidad.
Remuneración en radiología pediátrica
En términos salariales, los tomadores de decisiones en radiología pediátrica reportaron un ingreso promedio de 532.868 dólares anuales, mientras que los radólogos pediátricos en ejercicio ganan aproximadamente 457.078 dólares anuales. Estas cifras son comparables con la media de los radólogos generales, cuyo ingreso promedio es de 443.000 dólares anuales.
Si bien la remuneración es competitiva, la carga laboral y la percepción de falta de equilibrio entre trabajo y vida personal podrían estar desalentando a los nuevos residentes a optar por esta subespecialidad.
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